viernes, 5 de diciembre de 2008

EXTRAÑO SUCESO.


Iba yo paseando por la calle el otro dia, ya atardeciendo y de pronto recordé lo que me dijo una señora que me encontré en el mercado: ¿Por qué no puede alguien hacer cualquier trabajo? Y pensé, uf! con la que nos viene, más bien poder hacer cualquier cosa, entonces me fijé en un piso y ví a un señor limpiando con uniforme, pensé, que ridículo... Y encima con uniforme, de pronto se me dibujó en la frente las palabras de esa señora y pensé: Y con alevosia... De repente había caido en el chiste que me contaron en la peluqueria sobre rubias morenas y pelirrojas y empezé a sonreirme, cuando en ese mismo piso vi una luz amarilla que se volvia roja y entraba alguien, encendí un cigarro y quedé observando un rato, y la imagen se volvía a repetir, cada vez que la luz cambiaba a roja, entraba alguien en el piso... pensé: cuando se apaga entonces saldrá alguien? Porque a veces se apagaba la luz y no podia ver que pasaba con la puerta.... Que hacer? Qué estaría ocurriendo dentro? Qué clase de gente habría allí? Me armé de valor y dos minutos más apagué mitercer cigarrillo y me acrqué al portal, entré cuando salia un hombre muy feliz que vivia en otro piso, con unos billetes de avión en la mano y comencé a subir las escaleras hacia "el piso". En ese momento de apagó todo de nuevo y sentí un escalofrio por todo el cuerpo procedente de una corriente ded aire que bajaba por las escaleras. Llegué a la puerta del piso y llamé al timbre, no oí nada dentro, en ese mismo momento sonó mi móvil, era mi vecina, que llamaba para avisarme que me estaba esperando porque habiamos quedado para tomar algo, así que me fuí con una extraña sensación de haberme quedado a las puertas de algo muy interesante y extraño, así que aunque estuve tomando unas birras con mi vecina mi mente estaba en la puerta de ese piso... Así que sé que volveré y descubriré qué es esa señal luminosa o más bien ese código luminoso que forman en esa ventana....

jueves, 30 de octubre de 2008

MI VIDA ES MI TRABAJO


Me encanta mi trabajo resulta que limpio pisos, sé que es extraño, dirán ¿qué demonios hace un hombre limpiando pisos? pues me gusta y debo hacerlo porque trabajo no me falta, además como trabajo de sol a sol, siempre me gusta tener el sol de cara. Por mi trabajo sé las historias y los echos más raros que se puedan imaginar... Bloques de vecinos enfrentados, niños con dos cabezas escondidos, joyas escondidas, casas arruinadas, camellos, en fin, que trabajo para todo tipo de gente y por eso tengo tantyas historias que podría contar... El otro día, por ejemplo, estaba yo limpiando y de pronto veo a un tipo por una ventana que está con una toalla liada a la cintura recien salido de la ducha, que se dirige a abrir la puerta de su vivenda, y quien estaba del otro lado? El cartero y de verdad no se pueden hacer una idea de la alegria que invadió a esa persona al recibir su correo, nunca había visto a nadie dar tantísimos saltos de alegria por algo aparentemente tan sencillo como una simple carta... Entonces pensé, es que a veces las cosas más pequeñas e insignificantes nos dan las alegrias más grandes... Por ejemplo yo me alegro cuando despues de una jornada de trabajo miro el trabajo realizado y todo brilla y brilla, y a cuanto más brilla más feliza estoy, soy un adicto de mi trabajo y en mi caso es al revés, cuando miro el reflejo de una mesa que limpié hace horas y me doy cuenta que hay un esquinita que no le pasé el paño me pongo supertriste, a mí, pequeñas cosas consiguen una gran infelicidad cuando hacen que otras mayores no brillen como tienen que hacerlo... Digamos y así lo reconozco soy un pesimista de la vida...

miércoles, 15 de octubre de 2008

secreto de sumario

Me encanta mi trabajo, entregar cartas. Tengo compañeros que odian ser carteros, pero a mí me encanta. Recuerdo que cuando era pequeño leí "la nariz de Motriz", iba de un cartero que al oler las cartas ya sabía lo que decían. Yo soy chato de nacimiento, y además tengo sinusitis, con lo cual nunca he podido oler las cartas, ni el perfume de mi mujer, y a las mujeres les gusta que les huelas el perfume que llevan...En fin, que me encanta mi trabajo y adivinar que llevan dentro al ver las cara de los destinatarios. Es cierto que a veces es desagradecido, no siempre entregas el paquete deseado, y desagradable, la gente se pone muy borde cuando no quiere firmarte un recibí del banco... pero esos días los olvido en cuanto veo la sonrisa o la cara de incertidumbre del receptor. Hoy por ejemplo, uno de mis primeros paquetes era muy finito, un sobre, no tenía remitente, pero yo sí sabía de donde procedía; primero pensé que era una carta de amor de algún admirador o admiradora, pero cuando llegué a esa casa y vi la cara de aquel hombre, una enorme sonrisa se le dibujó en la cara, parecía que algún sueño se le había hecho realidad. Me preguntó quién lo enviaba, pero a veces mi trabajo es como el de los juzgados: secreto de sumario.

viernes, 10 de octubre de 2008

YYYY EMPEZAMOS

Cuando abrí la puerta de mi casa jamás podría imaginar el día que quedaba por pasar aún, era un mensajero que traía un paquete urgente a mi nombre si remitente....

Esa mañana me levanté solo, estaba nublado pero aún hacia calor, el viento movia el nogal que hay junto a mi ventana y no paraba de darle vueltas a la conversación que tuve el dia anterior. ¿Por qué se ha dejado de fabricar negativo químico para cámaras de fotos? La discusión iba en torno a su adecuación al mundo digital o a la facilidad de la sociedad del consumo para "consumir" fotografia digital? No importa despues de dos botellas de vino y horas de música nos pusimos a hacer fotos y al final la conclusión es que nop importa el formato sino lo que queda plasmado en él, que para eso se creó la fotografia...

El mensajero había dejado un paquete sin remitente, que yo había firmado y eran dos billetes de avión solo ida a Cuzco. Curioso era un sueño echo realidad, viaje a sudamérica sin retorno cerrado, cuantas ganas de conocer aquellas sociedades al otro lado del charco que hablan nuestro mismo idioma y que son tan diferentes a nosotros en otros aspectos... Tenía una semana para hacer la maleta, era un viaje sorpresa, por tanto directamente a la FNAC a comprar guias del tirón, ir a por Noa y empezar a investigar para ese viaje que estaba a punto de comenzar, ya que los viajes siempre comienzan a partir del momento que tienes el billete comprado...